
Las madres que acampan afuera de Mariona esperando la liberación de detenidos en régimen de excepción
La falta de información en la Policía, la PDDH y la Fiscalía General ha provocado que las madres y esposas de los detenidos se aboquen al Centro Penal La Esperanza, a esperar por noticias, pero muchas veces tampoco les brindan información de sus familiares detenidos.
- Decenas de personas llegan cada día hasta el Centro Penal La Esperanza, para esperar la liberación de sus familiares detenidos o pedir información. Foto EDH/ Menly Cortez
- Los familiares de los detenidos que se postran a diario afuera de mariona crean solidaridad entre ellos, los que no pueden quedarse, se comparten datos con los que sí, para cualquier novedad. Foto EDH/ Menly Cortez
- Los cadáveres de dos privados de libertad fueron reconocidos legalmente hoy en la morgue del hospital Zacamil. Estaban en el penal de Mariona, afirman las fuentes. Foto EDH / Archivo
- Aunque al caer la tarde los custodios les dicen a los familiares que se retiren que no habrán más detenidos liberados, ocurre lo contrario, varios detenidos son liberados en horas nocturnas e incluso en la madrugada. Foto EDH/ Menly Cortez
- Doña María Isabel durmió una noche afuera de mariona, esperando noticias de su hijo y su nieto, ambos albañiles capturados en su día de descanso en Ishuatán Sonsonate, pero desde el día que ella llegó, su nuera ha tomado su lugar en la larga espera. Foto EDH/ Menly Cortez
- Las madres que pasan varios días postradas en los alrededores del penal aseguran que aunque el cansancio de la precaria situación que la falta de información las obliga a pasar, de lo único que sufren es de tristeza por la situación. Foto EDH/ Menly Cortez
- Al caer la tarde, las personas que deciden quedarse buscan alimento para la noche, en los alrededores hay vendedores que ofrecen porciones de comida a $0.25 y tortillas, también panes mata niños, sopas maruchan, café instantaneo y pupusas. Foto EDH/ Menly Cortez
- Al caer la noche las mujeres que se quedan se rebuscan por cartones para poder recostarse, consigo llevan alguna frazada para no pasar frío. Foto EDH/ Menly Cortez
- Muchas al caer la noche ya han creado una estrecha relación de amistad, pues las historias de cada una parecen ser las mismas, "No me dan información", " se llevaron a mi hijo/ esposo cuando iba o salía del trabajo" Foto EDH/ Menly Cortez
- Durante la noche Saraí Beltrán se unen a la causa de las y los familiares de detenidos, les llevan café con pan. Foto EDH/ Menly Cortez
- Cuando la noche avanza y el cansancio pesa, algunas personas ocupan las champas de las ventas informales para reposar. Foto EDH/ Menly Cortez
- Mientras unos duermen, otras personas rezan y cantan alabanzas para pedir a Dios que la situación cambie y que liberen a los inocentes. Foto EDH/ Menly Cortez
- Las personas se acomodan donde pueden, incluso aunque sea parte de la carretera, entre la basura que deja la aglomeración de cada día. Foto EDH/ Menly Cortez
- "Velamos el sueño de nuestros hijos, si no confiáramos en su inocencia no estaríamos aquí" comentó Marta, una trabajadora doméstica a la cual le capturaron a su hijo cuando salía de su turno nocturno en una empresa de la zona franca de Ciudad Arce. Foto EDH/ Menly Cortez
- El descanso es corto para las mujeres, dura minutos o un par de horas, luego vuelven su vista a la puerta del penal. Foto EDH/ Menly Cortez
- La presencia de las familias de los detenidos es constante, pero aumenta los días de audiencia virtual. Foto EDH/ Menly Cortez