Decenas de feligreses conmemoraron el 42 aniversario del martirio de monseñor Óscar Arnulfo Romero.
La jornada inició con un acto religioso en la capilla del hospital para enfermos de cáncer Divina Providencia (lugar donde fue asesinado el arzobispo); luego los fieles se desplazaron a la plaza Salvador del Mundo, donde se encuentra una estatua de San Romero.
Ahí, los devotos exigieron justicia y que “se entreguen los archivos militares” que contienen información sobre el asesinato del santo salvadoreño.
Te puede interesar: ¿Qué diría Monseñor Romero acerca de la realidad actual del país?
La peregrinación concluyó en la Catedral Metropolitana de San Salvador, donde los principales jerarcas de la iglesia Católica celebraron una misa en honor a San Romero.
En las afueras de ese lugar fue colocado un rótulo donde se leyó: ¿Qué diría Monseñor Romero acerca de la realidad actual del país?, y la dinámica fue aceptada por los asistentes, quienes escribieron mensajes relacionados a la justicia, violencia y corrupción.

Mientras, la cripta de Catedral Metropolitana lució abarrotada de feligreses que colocaron flores y otras ofrendas en la tumba del religioso.
En la plaza Capitán General Gerardo Barrios (conocida como plaza cívica) se llevó a cabo un evento artístico y cultural, y fueron colocadas pancartas con trozos de las homilías de Romero.
El santo salvadoreño, nacido el 15 de agosto en la oriental Ciudad Barrios, se pronunciaba contra la violencia y las violaciones a los derechos humanos en los años previos a la guerra civil, con lo que se alzó como un referente en la defensa de los más vulnerables.
Romero fue abatido por un francotirador el 24 de marzo de 1980 de un disparo en el corazón mientras oficiaba misa.
El asesinato del religioso encendió una guerra civil que en doce años dejó 75,000 muertos, más de 7,000 desaparecidos y millonarias pérdidas económicas.
El 14 de octubre de 2018, el papa Francisco canonizó a Romero y lo destacó como un férreo defensor de los derechos humanos y un ejemplo de la iglesia cercana a los pobres.
El santo salvadoreño ya había sido beatificado en mayo de 2015 en una multitudinaria misa.
Por el homicidio de Romero fue procesado y condenado en los tribunales estadounidenses el excapitán de la Fuerza aérea Álvaro Saravia, él figura como el único imputado en la causa penal por el asesinato de Romero.
El capitán Saravia, en variadas entrevistas, aceptó su participación en el magnicidio, en tanto que supo del hecho y “colaboró” con el motorista que condujo al asesino.
MÁS SOBRE ESTE TEMA
KEYWORDS
Comunidades Iglesia Católica Iglesias Monseñor Óscar Arnulfo Romero Ver Comentarios