Santa Ana 19oC   68% H San Salvador 19oC   68% H San Miguel 19oC   68% H Surf City 23oC   48% H
  mapa
EDH

Turismo Las Cascadas Peter Parker Nativos Negocios Centro Histórico Centenario

   CONTENIDO DE ARCHIVO: ¡Estás navegando en el pasado! 🚀 Da el salto a la nueva versión de elsalvador.com. Te invitamos a visitar el nuevo portal país donde coincidimos todos.

Fugacidad del mundo, el sueño y la gloria

.

Por Carlos Balaguer
Publicado el 11 de diciembre de 2022


Susmitananda —el joven emperador de la “sonrisa bienaventurada”— hablaba a su amada Lacsmi sobre la fugacidad del mundo, del dorado sueño de la vida y la gloria. Contemplando las altas torres del reino de Rhuna, se preguntaba si aquel no sería el último paraíso de sus vidas. Y decía a la joven emperatriz: “Todo pasa en las tierras altas. El amor, los deseos, la inmortalidad, la juventud, los años y la buenaventura... Me pregunto si nuestra gloria pasará. Si la fatal esfinge ha de llegar un día de tantos a asaltar la ciudad, destruyéndola con sus ojos cegadores. O si -en último caso- nos haga olvidar nuestro origen y a nosotros mismos. Entonces seríamos esclavos del olvido hasta desaparecer del altiplano.” La temida cantora había logrado en el pasado —mediante su trágico encantamiento— que los rhunos olvidaran quiénes eran y en dónde se encontraban las minas de oro. El gran temor de Susmitananda, pues, era que la sombría deidad regresara a destruir el reino. Lacsmi —por su parte— tenía otra visión del mundo. Al parecer no temía a la siniestra criatura ni conocía el tormento del porvenir al igual que los de su estirpe. Mismos que eran en cierta forma seres libres, sin recuerdos ni esperanzas, sino tan sólo con la luminosa gracia del hoy ineluctable.  (LXXXII) <de “La Esfinge Desnuda” -C.B.>

💡
¿Qué deseas ver ahora?