Desarticulación y otros temas ambientales
Municipios sin recursos y el desinterés de muchos actores vinculados a la contaminación y primordialmente ciudadanía -que actúa con tanta irresponsabilidad- deben tomar cartas en el asunto y resolver rápidamente esa emergencia.
Aunque llueva muy poco, basta para darnos cuenta de lo vulnerables que somos frente a la realidad del clima, provocada por el mismo cambio climático. Una lluvia de moderada intensidad puede provocar grandes daños, ya que el agua encuentra menos resistencia que antes. Ahora hay más deforestación que a mediados de los Años Ochenta, hay videos que circulan en las redes sociales y que es con base en una secuencia animada de imágenes de satélite sobre Santa Tecla y San Salvador que datan de mediados de aquella época y se puede apreciar la expansión de la mancha gris o la expansión urbana que prácticamente ha unido a los dos municipios en la actualidad.
En puntos críticos como la colonia Santa Lucía, en Ilopango, ahora se necesitan de lanchas o balsas para poder trasladar a las personas cuando empieza una tormenta. Años atrás eso no sucedía.
Por otra parte, vemos con suma preocupación la desarticulación de la observancia ambiental, como el de tribunales y jueces que han sabido dictar justas sentencias y mandatos contra los depredadores ambientales. Hay que recalcar que vivimos en un país de limitada extensión territorial y siempre los intereses encubiertos con el desarrollo van a limitarnos de recursos y espacios necesarios para afrontar la emergencia climática en la región. Resalta una lucha entre naturaleza, ambiente e intereses económicos. Una verdadera postura de equilibrio de proteger nuestros recursos para afrontar el cambio climático y el desarrollo urbano y económico aún no está claro. Porque hay situaciones como la influencia, poder, y desinterés en detrimento del medio ambiente que como hemos hablado con anterioridad es el escudo que nos defenderá ante tiempos más complejos con el clima y las catástrofes.
A pesar de todo esto ya estamos recibiendo el llamado de atención de la naturaleza respecto a los desechos como la reciente acumulación de plástico que flota sobre el embalse del Cerrón Grande y lago Suchitlán. Ahora ya nos podemos comparar con los ríos contaminados de la India, Indonesia y Filipinas o con el cercano río Motagua.
Municipios sin recursos y el desinterés de muchos actores vinculados a la contaminación y primordialmente ciudadanía -que actúa con tanta irresponsabilidad- deben tomar cartas en el asunto y resolver rápidamente esa emergencia.
También es lamentable que las campañas están fallando. Ya hemos repetido, y no nos cansaremos de hacerlo, que las acciones de limpieza deben ser permanentes. Ríos, lagos, quebradas y océano deben contar con campañas permanentes de limpieza y monitoreo. Y el ministerio de Turismo debe vincularse, apoyando en la educación ambiental; a ningún turista le gustaría venir a surfear sobre botellas plásticas, o a nadar en un lago repleto de desechos y contaminación. Debería el Mitur innovar en un área que evalúe el tema ambiental en lugares turísticos. Ahora hay calificadoras internacionales sobre turismo que toman en cuenta el factor Turismo Sostenible y como se está aplicando.
Es de reconocer la labor del periodismo, como el de este medio, El Diario de Hoy/elsalvador.com, que por medio del noble ejercicio de la prensa escrita y con un periodismo investigativo ejerce el papel de observador ambiental, muchas emergencias y denuncias ambientales quizás nunca hubieran sido descubiertas, o en el peor de los casos hubieran pasado por desapercibidas si no es por la acuciosidad (ambiental) de los periodistas y fotógrafos de este medio, a ellos nuestro reconocimiento.
Las barreras que protegen y aseguran el resguardo de la soberanía ambiental , pueden ir perdiéndose por muchos entes contrarios a la preservación, desarticular el soporte jurídico y legal, la falta del periodismo investigativo y las plataformas de denuncia, la poca vinculación de las autoridades, de los empresarios en el tema, la indiferencia ciudadana, etc. Pueden ir destruyendo las barreras a tal punto de dejar vulnerable en fortalezas a nuestra nación. Frente a graves calamidades que el mundo sufre por el cambio climático y actualmente nosotros lo vemos lejano.
Recordemos que somos vulnerables siempre a: Perder zonas para el cultivo de alimentos, contaminación por parte de la minería transfronteriza de las aguas del lago de Güija y río Lempa, somos vulnerables a huracanes e inundaciones, terremotos y deslaves, a la sobre explotación de los suelos y a la contaminación de mantos acuíferos, a la sequía y a la perdida de bosques.
Aunque parezca increíble, ya existe la migración climática en nuestro país, a pesar de la violencia, el factor climático ya es parte del motivo de migrar de algunas personas hacia Estados Unidos, sobre todo en la zona occidental de nuestro país.
Habrá que preguntarse si la gran nación del Norte y su agencia para el desarrollo ya sopesaron eso, porque el compromiso de cooperación es importante proveer de herramientas necesarias para que nuestros países subdesarrollados le hagan frente a la amenaza climática. Las devastadoras tormentas que arrasaron a Centroamérica años atrás, el recrudecimiento de las plagas, la inexistente agricultura en algunas zonas donde ya no llueve originaron más migración a Estados Unidos.
Seamos una nación fortalecida ante los tiempos difíciles, cambiando nuestros sentimientos hacia nuestra Patria, para que sea mejor.
Publicista y ambientalista
En Twiter: @Chmendia
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