Santa Ana 23oC   60% H San Salvador 25oC   59% H San Miguel 25oC   58% H Surf City 26oC   61% H
  mapa
EDH

Turismo Las Cascadas Peter Parker Nativos Negocios Centro Histórico Centenario

Banner versión desktop Banner versión móvil
Asistente
Hola 👋 Soy tu guía virtual.

¿Cómo te gustaría llamarme?

Recomendado para ti

Casi lista la Villa Navideña en el Centro Histórico
Proponen convertir parques Balboa, La Familia y Puerta del Diablo en un complejo integrado
¿Vivís con "niebla mental"? Es hora de resetear tu mente
   CONTENIDO DE ARCHIVO: ¡Estás navegando en el pasado! 🚀 Da el salto a la nueva versión de elsalvador.com. Te invitamos a visitar el nuevo portal país donde coincidimos todos.

La diosa Kandras descifra los mapas

.

Por Carlos Balaguer
Publicado el 13 de noviembre de 2022


Rhuna el arquero errante confesó a la joven nativa -a quien había salvado su vida- el fin de su destino: “Busco un sueño quizá imposible, un reino olvidado que me pertenece y del cual llevo sus antiguos mapas. No siempre es Ira -la muerte- quien corta los lazos del destino, sino los hombres del Samsara -desierto de la vida- quienes olvidan el camino o yerran su andar. Yo nací en tierras altas, pero la vida me arrastró a los distantes valles. Hoy sólo soy un hombre más que regresa desde una tierra extraña a sus cumbres natales. Busco un monte llamado Rhuna y a la vez yo soy Rhuna, el sueño y la montaña. Es decir, me busco a mí mismo...” Kania era buscador de una tierra olvidada, que todos habían olvidado. “El hombre que quiso volver a los montes, tuvo que reencontrarse consigo mismo, volviendo a recordar su nombre. De lo contrario nunca alcanzaría las cumbres nevadas.” Abriendo el zurrón, el arquero sacó los mapas de Rhuna y los mostró a Cima Taí. Estaban escritos en un dialecto desconocido. Cima —que conocía diferentes lenguas de la región— pudo interpretar entonces los indescifrados mapas. Estaban escritos en el antiguo idioma de los rhunos —una tribu gloriosa también dispersa en los montes. La diosa Kandras descifraba así —a través de ella— los mapas prodigiosos e ilegibles. El misterio de Rhuna, el monte olvidado, estaba por develarse. (LXIII) <de “La Esfinge Desnuda” -C.B.>

💡
¿Qué deseas ver ahora?