Vladimir Romero es un joven entusiasta, soñador y decidido a trabajar arduamente por cumplir sus metas.
Foto EDH/ Jonatan FunesVladimir tiene 22 años y quiere dedicar su vida al tatuaje.
Foto EDH/ Jonatan FunesUno de sus propósitos es tener su propio estudio de tatuaje.
Foto EDH/ Jonatan FunesRomero tiene seis meses desde que empezó a tatuar ya de lleno sobre la piel de sus clientes.
Foto EDH/ Jonatan FunesHa sabido aprovechar las redes sociales para ofrecer su trabajo.
Foto EDH/ Jonatan FunesLa peculiaridad del trabajo de Romero es que ofrece sus servicios a domicilio.
Foto EDH/ Jonatan FunesSu emprendimiento nació de la necesidad de trabajar, la competitividad y el afán de darse a conocer.
Foto EDH/ Jonatan FunesExplica que ha aprovechado que el país se encuentra bajo régimen de excepción para visitar clientes en colonias con historial conflictivo, sin tener ningún problema.
Foto EDH/ Jonatan FunesEn su cuenta de TikTok, “El Tatuador a Domicilio” ha publicado varios videos haciendo mención de las colonias que ha visitado sin ningún problema.
Foto EDH/ Jonatan Funes“Todos los días siempre me levanto con el miedo de lo que me puede pasar, porque no es un trabajo respetado por las autoridades.
Foto EDH/ Jonatan FunesCon el régimen está bien complicado, porque hay situaciones donde se han confundido y han capturado a tatuadores, verdaderos artistas, y ese es mi gran miedo”, explicó el joven.
Foto EDH/ Jonatan FunesParte de los instrumentos que utiliza Romero para la realización de los tatuajes.
Foto EDH/ Jonatan FunesRomero, Pública estos videos no solo para dar a conocer su trabajo, también lo hace para crear un historial que lo pueda respaldar el día que llegue a ser detenido por algún error, aseguró Romero
.Foto EDH/ Jonatan FunesEntre las colonias que ha visitado están la comunidad 22 de Abril, Las Margaritas y Valle Verde, entre otras del Gran San Salvador.
Foto EDH/ Jonatan FunesSu temor de ser capturado bajo el régimen de excepción se agudiza porque vive en la urbanización Majucla, Cuscatancingo, una colonia asediada por años por pandillas.
Foto EDH/ Jonatan FunesSus habitantes saben que la policía acosa a jóvenes que no tienen vínculos con pandillas, cuyos únicos delitos son precisamente ser jóvenes y vivir en un lugar estigmatizado. “Es un riesgo que uno toma al salir, que los policías te paren y que te salgan en plan ‘te vamos a llevar’. Es algo a lo que uno tiene que estar preparado, porque a todos nos puede pasar”, afirmó Vladimir.
Foto EDH/ Jonatan Funes
"Es un riesgo que uno toma al salir", dice joven que realiza tatuajes a domicilio
Vladimir celebra la calma que hay ahora en las colonias donde va a trabajar, pero tiene miedo de ser detenido, como sucedió con otros colegas tatuadores.